domingo, 3 de enero de 2010

Oda a Pollock

Pensándolo bien, usar peras en almíbar en invierno es una tontería porque es precisamente cuando están en temporada. Pero tiene mucho sentido usarlas en almíbar para un postre como este inspirado en las famosas Peras Bella Elena. Voy a buscar el origen del nombre aunque no creo que sea tan divertido como las frago mamelle de Marinetti, un intelectual fascista italiano inventor del futurismo y de varias recetas casi imposibles. El pobre Marinetti sería hoy un poeta del bocadillo de calamares comparado con Adriá y sus piruletas de lágrimas de cocodrilo y su helado líquido de cáscara de nuez.
El principio de las peras Bella Elena es una pera cocida en almíbar de vainilla y bañada en salsa de chocolate. Aquí lo que hacemos en una pavlova básica; una base de merengue horneado, rellenamos con las peras en almíbar, cubrimos con crema de vainilla y echamos el chocalete derretido por encima haciendo rayas diagonales. Como en la foto. Se puede usar un biberón para marcar las rayas un poco más ordenadas o se puede usar un tenedor como he hecho yo en este caso y dejar el pastel como un Pollock.
La crema de vainilla es un chantillí o sea nata batida con azúcar y vainilla, si es posible vainilla de verdad. Se puede bien calentar la nata con la vainilla y dejarla un rato para que coja el aroma (me niego a usar la palabra infusionar así como aperturar o recepcionar - si lo supiera Alfonso Usía estaría orgulloso de mí) o bien se puede abrir la vainilla por la mitad, raspar el interior y echarlo a la nata junto con el azúcar, que es lo que yo he hecho.

Vuelvo a las peras, el postre es la creación del chef Auguste Escoffier circa 1870 en honor a la opereta de Jacques Offenbach La Belle Hélène. Originalmente el postre se adorna con violetas cristalizadas y almendras pero yo solo tengo nueces y pistachos asíque he usado las nueces que los pistachos los quiero usar para un baklava que tengo en mente.

El título que le he puesto al blog de hoy tampoco es idea mía; parece que hoy estoy robando un millón de ideas para que me resulte un blog de lo más intelectual. Hay en Nueva York una pastelería llamada "The Whimsical Bakehouse" que ya pensó en algo parecido. En lugar de una pavlova era una tarta de queso cubierta de chocolate negro y cubierto con rayajos hechos en chocolate blanco haciendo también el efecto "Pollock". Yo no pagaré derechos de autor pero revelo mis fuentes. Mañana tengo que ir a trabajar y me estaá empezando a sangrar la úlcera así que me voy a tomar algo a ver si se me pasa.

2 comentarios:

LN dijo...

uf! esto no me llama nada la atención. empalagoso, no?

cristina dijo...

No me gusta Pollock, pero encuentro muy interesante el cambio de estilo de la página. Mucho más profesional

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