lunes, 12 de marzo de 2012

El hambre y las ganas de comer

Parece que quien inventó la frase estaba pensando en nosotros. Y cuando digo nosotros me refiero a mi manada más inmediata que incluye no sólo a mi familia sino también a los seres vivientes con los que interactúo a diario. A algunos les quiero, a algunos les tolero y a otros ni lo uno ni lo otro.
En navidad Carmen se piñó con su coche y ha estado entre Pinto y Valdemoro casi un mes. Por fin hace bien poco volvió a su casa pidiéndole al camillero que no le tapara el sol en la cara por mucho que le cegara porque hacía dos meses que no veía la luz del sol. Otra persona próxima ha estado de baja dos meses de baja por un esguince (yo, debido a mi exageración sin límites me he pasado esos dos meses largos diciendo que la baja era por un padrastro); que digo yo que menos mal que trabaja sentada en una mesa hablando por teléfono, que si es futbolista no alcanzo a imaginar las consecuencias catastróficas a nivel planetario. Así va España y los médicos de la SS ayundando.
A la pobre Carmen le tienen que recolocar un clavo y a mamá ponerle una cadera nueva. La otra abuela de Pati está también en la pista de despegue y el día menos pensado nos dan una noticia en mitad de la noche.
Y ahora papá tiene un hígado defectuoso y cirrótico que le provoca varices en el esófago y que añade otra preocupación a la larga lista.
No voy a hablar de los resultado académicos de Pati sino de su infinita capacidad de whassapear y ver el mismo episodio de Phineas y Pherb una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez (ad infinitum), que también me hacen sufrir o de mi curro, que detesto y que me envilece personalmente y empobrece espiritualmente.... Aunque bien mirado, sí he hablado de todo ello, como siempre.
Y encima dice Cuchicuchi que es posible hacer una mousse de chocolate sólo con clara de huevo y cacao en polvo. (MY ARSE!!)

Yo digo que la mousse de chocolate lleva:
5 yemas de huevo
6 cucharadas soperas de azúcar
1 tableta de chocolate negro
Una pizca de sal
3 claras de huevo
250 ml de crema a medio montar
3 horas de nevera
Esta entrada de hoy no es otra cosa que un reto (echo de menos mis textos de derecho donde todo se expresa al revés de como debiera haciendo gala de la nula capacidad de redacción de los leguleyos y su infinita tendencia a la prosopopeya y el retruécano) para demostrar que las cosas ricas llevan azúcar, y grasa, y sal y todo lo que engorda y hace enfermar.
A pesar de ello, y como soy muy muy en el fondo un alma bondadosa y además cuchicuchi es una de mis poquísimas personas favoritas del mundo (tengo muchas novelas favoritas, pelis favoritas, platos favoritos, tiendas favoritas, árboles favoritos, instrumentos de cocina favoritos, pero personas... no tantas) le he retado a preparar algo "medianamente presentable" con clara y cacao. Yo haré la mía, la buena y se la daremos de comer a los gatos... a ver quién gana.
Perdón por tanto paréntesis.

2 comentarios:

Titina dijo...

Tengo dos (2) cosas q decir.

Cosa 1: Que yo sólo creo en las cosas q engordan, tienen colesterol y/o son pecado.
Cosa 2: Que las fotos son absolutamente extraordinarias, que la mousse parece de oro, y que los cacharritos son preciosos.

He dicho.

L dijo...

estoy de acuerdo con titina.
Cosa 3: J es un chico muy práctico, está claro

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