lunes, 11 de enero de 2010

Flashback

Yo probé la ensalada de col allá por por 1852, debía tener yo 12 años.

En casa no se ha comido nunca nada que mi madre no comiera de niña (mi madre de pequeña comía berza, no col), o no le gustaba cómo oliera (como la berza y la col) o no supiera cómo hacer (como la berza, la col, etc.), asíque mi hermana y yo nos hemos criado a base de filete empanado con patatas fritas y filete a la plancha con patatas fritas y tocino de cielo. Luego estaban los días de régimen en los que había filete a la plancha sin patatas fritas o filete empanado sin patatas fritas. Un día por fin nos dimos cuenta de que sustituyendo el filete a la plancha por un donut y el filete empanado por un donut de chocolate, la foquez era la misma, pero se disfrutaba más. Y entramos en una espiral bulímica que sigue dando coletazos. Por supuesto estoy exagerando y además lo que yo quiera o no quiera a mi madre, quien además cocina divinamente y en efecto hace el mejor tocino de España, y mis traumas subsidiarios no depende de lo que me dieran de comer sino de muchas otras cosas.
Una cosa que si hicieron nuestros padres, fue sacarnos a comer y a cenar fuera desde muy pronto y con mucha frecuencia. Otra gente acumula activo inmobiliario o compra coches desproporcionadamente grandes, mis padres nos sacaban a comer. Y fue así que yo descubrí la ensalada de col.
La mejor ensalada de col es la muy americana "coleslaw", y a mí siempre me ha llamado la atención que col en inglés se dice "cabbage" y sin embargo la ensalada de col se dice "coleslaw", que suena "colesló". Y ya es casualidad que todo sea COL. No es casualidad, porque coleslaw viene del holandés "Koolsla", en donde "kool" significa col, y "sla" significa ensalada, ya que deriva directamente del francés "salade". Otro día vemos de dónde salen cabbage y repollo.
Como cualquier ensalada, podemos añadir o desañadir los ingredientes que queramos. Si yo hubiera podido, habría añadido a la mía algo morado, como lombarda cruda o remolacha, pero el día que la hice no tenía asíque apliqué el principio zen de "menos es más" y me cubrí de gloria con una sencillísima y riquísima ensalada de col tan original como esta.

Coleslaw
1/2 col lisa
2 zanahorias
2 cucharadas soperas de mayonesa
2 cucharadas soperas de mostaza (mejor a la antigua)
2 cucharadas soperas de yogur desnatado
2 cucharadas soperas de nata o crema agria
Vinagre
Aceite de oliva
Agua para rebajar la salsa
Corregir de sal
Semillas de amapola /sésamo / semillas de apio
Supongo que nadie necesita explicación de cómo cortar una col en tiras fina, rallar una zanahoria o mezclar la mayonesa, con la crema, y todo lo demás. ¿No?
Pero si voy a recordar las propiedades de la col que son muchas y grandes. Todos los integrantes de la familia de las brásicas (brócoli, coliflor, repollo, nabos, c. de Bruselas) están cargadas hasta las trancas de vitamina C, vitamina A y vitamina E. Esto es, previene y cura el catarro, fortalece el sistema inmune y quita las arrugas. Tiene además cisteína, glucosinolatos, sulforrafano y ácido alfa lipóico, todos ellos antioxidantes poderosos que se comen los radicales libres y previenen el cáncer. Es además un diurético natural y debiería estar en todas las dietas de adelgazamiento. Igual que el tomate, cocinada es más nutritiva que cruda, pero ya llegaremos.

1 comentario:

cristina dijo...

Preciosa sinfonía de coral en las fotos. Muy bien.

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