sábado, 27 de marzo de 2010

Morbo

Morbo es la atracción malsana hacia alguien o algo desagradable. Mirar constantemente el muñón deformado y purulento de un mendigo que lo exhibe sabiendo que así tiene más posibilidades de conseguir una limosna. La búsqueda de muertos y heridos en los accidentes de tráfinco de los pasajeros de los coches que pasan cerca y lejos del desastre. No poder apartar la mirada de una cara tatuada y llena de piercings. Ese deseo insano es, creo yo, lo que me mueve a seguir viendo una de las peores series de la tele.
Las chicas Gilmore tiene los peores actores, especialmente la jóven Gilmore, interpretada por Alexis Bledel. No sé si es ella o el director pero el resultado es lamentable; la manera de hablar, la expresión de su cara, los movimientos de los brazos, todo en ella es artificioso, repetitvo, y peor en versión original que traducido. La dirección artística es igualmente patética, esta es la historia de una familia de New Haven. En New Haven, ciudad del estado de Connecticut donde reside la famosísima univerdad de Yale, es invierno la mitad del año, hace muchísimo frío, nieva, llueve y no hay quien salga a la calle. En la serie, sin embargo, todo sucede en un interminable día de otoño con los árboles medio rojizos medio verdes y sólo se preocupan en poner un poco de nieve en el episodio del día de navidad. La protagonista, Lorelai lleva siempre unos delicadísimos tops de tirantes y un abrigo tres cuartos más propio de Florida que otra cosa. Esta es la historia de una familia muchimillonaria y pijísima que sin embargo parecen comprar la ropa en Walmart. La hija universitaria de la jóven y soltera madre protagonista de la serie se pasa el invierno de Yale con un abriguito muy humilde y muy feo a pesar de ser nieta de un riquísimo capitoste local que le paga todos los caprichos, o al menos eso se supone.
El guionista de la serie, me refiero al tarugo descerebrado que escribe los diálogos, es un petardo que ha visto muchas películas de Billy Wilder y Gregory La Cava y se ha pensado que puede hacer lo que aquellos genios; pero el no tiene talento y se nota. El resultado, un montón de malos actores diciendo tonterías inconexas con muy poca gracia en un decorado de cartón piedra (que yo creo que han aprovechado para hacer la serie de fantasmas de Jennifer Love Hewitt y sus enormes caderas) que no me creo ni harta de grifa.
¿Porqué la veo? Porque soy una morbosa y no puedo dejar de mirar ese despropósito televisivo y porque en el fondo estoy muerta de ganas de ver a la tal Lorelai por fin felizmente casada con el tal Luke. Y también porque lo ponen los domingos por la mañanita, que es el único rato que yo veo la tele.

3 comentarios:

LN dijo...

si, en esta serie todo es muy bonito, estas son unas rebeldes y no pasa nada interesante.
la voz en español de la niña es bastante mala, por cierto
al final se lía la madre con el del bar? había uno que llevaba un bar o similar, no?
también trabaja el que sale en Heros, el de la boca torcida... como comentario, vamos. nada interesante

LN dijo...

ya estoy. google reader, que es muy listo, me ha dicho que si así que debo aparecer como tal.

Luc dijo...

Pues no sé, igual yo estoy haciendo algo mal pero en mi escritorio del blog solo aparece un único y solitario suscriptor... yo misma.

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