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lunes, 8 de agosto de 2011

Octavo día de verano - uno rapidito y nos vamos

La receta original manda que la carne se separe con dos tenedores
En América también hay tradiciones
La cocina tradicional tiene la ventaja que de una raceta salen muchas comidas. Esto son dos carrilleras de la receta original convertidas en una receta clásica de la América Profunda.
No hay tiempo de más. Estamos cerrando las maletas para irnos de paseo por Europa. Pati a algún sitio remoto de Alemania y yo a Bélgica. Durante dos o tres días no tengo claro que pueda postear así que ya recuperaré  a la vuelva, eso sí, el sitio queda libre para recibir comentarios.
En casa siempre tostamos el pan de las hamburguesas y sandwiches
queda muchísimo más rico. A kitty le gusta.
Es evidente que estas fotos están hechas "in situ" sin estilismo, ni reflector, ni luz, ni cacharritos o cucharitas color magenta, ni viajes arriba y abajo de la cocina al ático y del ático a la cocina.

Pulled Pork Sandwich
Un par de buenos trozos de carne de guisar, zancarrón o rabo o carrillera. Cualquiera que haga hebras
4 cucharadas de salsa barbacoa, la marca que se prefiera
Cebollita frita de Ikea (ahora también la venden en el CI)
Pan de hamburguesa (mejor de los pequeños, esta comida llena)
Tal y como se ve en el documento gráfico, tostamos el pan, deshacemos la carne, le damos una vuelta en la sartén con la salsa barbacoa, montamos el bocata y listo.
Pulled Pork significa literalmente puerco, cerdo separado o estirado y se refiere, claro, al hecho de separar la carne tirando de ella. Es un habitual de la dieta yankie, aunque rara vez se hace en las casas porque poca gente hay que quede en Amércia (del Norte se entiende) que sepa cómo funciona la cocina, una olla a presión o la carne.
En inglés pork es la carne del cerdo lista para comer, el bicho cuando está vivo se llama pig. Igual que en español el pescado se llama así cuando es para comer y el bicho vivo se llama pez. En español el cerdo es cerdo en cualquier estado, vivo, muerto, asado, en chorizo, en morcilla. Además en español el cerdo tiene muchos más nombres. Tú cuántos te sabes? Mis preferidos son Babe y Wilbur.

domingo, 7 de agosto de 2011

Séptimo día de verano - Y al séptimo día descansó


Me divierte especialmente oír y ver sobre las vacaciones de la realeza - la mía especialmente porque a ellos se las pago - o las de la principalidad, como las vacaciones de Carolina de Mónaco y sus hijos o de las celebridades en general, como las vacaciones de Isabelita nosequé (no sé cómo se escribe su apellido, la verdad) y de sus muchos hijos de sus muchos y progresivamente más influyentes maridos. Vacaciones ¿de qué? ¿Cuándo no está de vacaciones esta gente? Hay, ciertamente algo de ironía y mucho de envidia en mi comentario. A mí me encantaría no hacer nada todo el año y descansar en verano. 
Indice glucémico muy muy bajo
habrá gente a la que le apetezca muy muy poco comerse esto
El otro día fui a la peluquería y debí equivocarme e ir demasiado pronto porque estuve esperando bastante rato (este comentario también es irónico). El caso es que tuve ocasión de echarle un ojo a un Hola que había por ahí tirado y hubo o hubiese (o hubieron?) un par de personajes vacacioneros que captaron mi atención especialmente:
1. María Zurita:
1.a. Esta tía está incluída en los presupuestos generales del Estado - partida Casa Real?
1.b. Quién es?
2. La Duquesa de Alba:
2.a Existe de verdad?
2.b. Sería posible que me incluyera a mí en su testamento?
Sopa de verduras con caldo de carne y especias moras
Caldo sobrante de las carrilleras
1 Cebolla grande
1 Zanahoria grande
1 Puerro grande
1 ramita pequeña de apio
Guisantes
Picamos y pochamos la verdura, añadimos una hojita de laurel y echamos el caldo y el líquido de más que necesite. Incorporamos los guisantes. Dejamos cocer a fuego lento una media hora.
Podemos servir tal cual o pasar por la minipimer.
Yo las especias moras las echo en el último momento porque si no se pierde bastante aroma.
Mezcla de especias:
cúrcuma
canela
alcaravea
pimienta
tomillo
nuez moscada
cilantro
harissa  

Mi bonita mesa blanca


viernes, 5 de agosto de 2011

Quinto día de verano - A lo mejor es el fin del mundo

Las bolsas asiáticas cierran hoy bajando más de un cuatro por ciento, Eropa se despeña irremediablemente mientras Wall Street mira hacia arriba desde el fondo del precipicio. España es ya un solar aunque baja hoy menos que nadie. La prima de un tal Riesgo no para de salir en la tele.
Nadie sabe nada.
En el fondo monetario internacional solo quedan violadores y corruptas.
Las calles de Madrid están tomadas por porreros que han sustituído sus personalidades por ropa fea maloliente, rastas y ninguna idea.
En los gobiernos solo hay piojos y políticos.
¿qué hacemos?
Carrilleras de ibérico con cremita de guisantes
4 carrilleras de cerdo
2 cebollas
1 zanahoria
1 puerro
Guisantes
El caldo de cocer los guisantes
1 vaso de vino (puede ser blanco o tinto)
Sal, pimienta, laurel, tomillo, romero
Cocemos los guisantes en agua con sal (pueden ser frescos o congelados) y reservamos el agua de cocción.
Freimos bien las carrilleras por ambos lados y apartamos. En ese mismo aceite pochamos bien la verdura hasta que esté bien dorada. Incorporamos las hierbas y subimos el fuego. Echamos el vino y evaporamos. Incporporamos las carrilleras de vuelta y el caldo de los guisantes. Dependiendo de la cantidad de caldo añadimos agua o no. Esperamos a que rompa el hervor y tapamos a presión. Una vez ha subido la marca en la olla, bajams al mínimo y dejamos a fuego suave 1 hora.
Sacamos las carrilleras y con parte del caldo y las verduras al que incorporamos los guisantes cocido hacemos la salsa pasando todo por la minipimer. Podemos terminar la salsa con un poquito de nata y mantequilla. Una vez más, hay que huir de la harina y la maizena, no de la grasa.
Si nos pilla el fin del mundo (o el fin del mundo libre al menos) que nos pille bien comidos.

domingo, 29 de mayo de 2011

Los mismos perros con distintos collares

La naturaleza humana es una naturaleza a mi entender despreciable. Somos gregarios y cobardes, solo unos pocos son más inteligentes y manipuladores de las manadas.
Últimamente se habla de la indignación de algunos que lo demuestran en las plazas públicas de España en acampadas greñosas y costrosas donde unos cuantos indefinidos e indeterminados reivindican no se sabe qué en nombre de un igualmente desconocido desacuerdo con algo todavía pendiente de identificar.
Que nadie me malinterprete, yo soy la Indignada de España; si Isabel Pantoja fue la viuda de España y Rocío Jurado fue Ella, yo soy la Más Indignada, la Primera Indignada, yo si que me indigno con pasión y fruición por la injusticia del sistema, por el abuso del poder, por la inmoralidad opresora de los políticos, por la falta de decoro del comercio, por la suciedad de la ambición de los medios de comunicación, por el egoísmo pendenciero de todo perro y todo gato que me cruzo por ahí.
Pero, el sistema es el que es, y lo fabricamos nosotros día a día con cada paso que damos. Cada día que nos levantamos por la mañana y decidimos ir a trabajar para nuestro señor a cambio de la tranquilidad de una nómina, cada día que vamos a comprar una crema antiarrugas que no sirve para nada, que además no necesitamos a cambio de una cantidad desaforada de dinero, cada día que comulgamos con una idea por la simple ambición de trepar, cada día que mentimos para mantener nuestro estatus, cada día que compramos una marca porque nos da prestigio, cada día que damos la espalda a las injusticias y el dolor ajeno porque nos importa más nuestra comodidad, cada día que consentimos que nos engañen validamos el sistema.
Receta basada en un hecho real. De Jamie Oliver para más señas
Carne guisada "en crout"
1Kg de carne para guisar
2 cebollas grandes
3 dientes de ajo
2 zanahorias
1 puerro
1 puñado de guisantes congelados
1 botella de cerveza, cuanto más oscura mejor
Agua o caldo
1 hoja de laurel
Especias a gusto: tomillo, romero, pimienta
Hojaldre fresco o congelado para hacer las tapas
Salteamos los trozos de carne en aceite y reservamos. En el mismo aceite salteamos las verduras hasta que estén blanditas. Volvemos a incorporar la carne y echamos la cerveza, el caldo las especias, sal, y los guisantes congelados. Dejamos cocer un par de horas sobre fuego suave o en el horno o unos 40 min en olla exprés.
Rellenamos los moldes y cubrimos con el hojaldre. Pintamos con huevo batido y metemos a horno fuerte unos 18-20 minutos.
Estos perroflautas indignados son los mismos perros de siempre con distintos collares.
Este es el mismo ragout de siempre con collar distinto, que nadie se equivoque.
Muchos dicen indignarse por el precio de la gasolina o del café; yo les veo repostar, les veo desayunar en el bar en vez de en casa. Veo el Ikea lleno de gente cuando voy, veo colas que dan la vuelta a la manzana en el concesionario de BMW, veo el parking del Corte Inglés a rebosar a cualquier hora del día... A la gente le encanta ladrar y seguir haciendo lo de siempre, que es seguir haciendo lo de siempre.
Estos indignados de las plazas de España son los mismos perros, en este caso flautas muy probablemente adiestrados por algún político vestido de Prada de la cabeza a los pies y sin embargo de izquierdas, que se mueve por el mundo en un coche alemán de lujo conducido por un chófer y sin embargo de izquierdas (el político, no el chófer) y con casa en Ibiza y sin embargo de izquierdas. Mientras estos indignados hacen sus happenings en las calles de nuestras ciudades, los comerciantes pierden clientes y dinero, los parásitos, literalmente piojos, garrapatas y pulgas, invaden a los viandantes y muchos ciudadanos bienpensantes consideran la posibilidad de que estos hediondos despistados, con sus rastas, sus porros y su ropa fea tengan algo interesante que decir. Y estos comerciantes que empiezan a quejarse, que acampen ellos en la puerta de la Delegación del Gobierno, a ver cuánto duran y a ver qué caso les hacen.
Para mí que la revolución pendiente es la de la libertad. La libertad de no pagar sueldos innecesarios a tan enorme e inservible panda de descerebrados, desde el gobierno, el senado, las delegaciones, las comisiones, los sindicatos, las asociaciones, los partidos, las agrupaciones, los eres, los reptiles, las subvenciones, los bancos mundiales, los parlamentos europeos, las ceoes, las onus, las películas españolas, las madres, los vagos y maleantes, los impuestos, los recargos. La libertad de elegir a quien te gobierne, pero a quien tú quieras y no a quien te obligue el partido. La libertad de pagar por aquello que usas. La libertad de que se te ayude si lo necesitas. La libertad de trabajar para uno mismo y no para los demás. La libertad de perseguir la felicidad.
La revolución que está pendiente es aquella en la que 40 millones de españoles (además de indignada soy ingenua, lo sé) salgamos a la calle y digamos que se acabó, que no nos engañan más, que se van todos a la calle, que se acabaron las comisiones de investigación que no investigan nada, que se acabaron las memorias históricas, los reptiles, las comilonas, los viajes, que los senadores tendrán que buscar trabajo, que los funcionarios tendrán que buscar trabajo, que los políticos tendrán que buscar trabajo o justificar el que hacen, que no se hacen obras, que no se pagan subvenciones, que no mantenemos vagos, que no se pagan rentas vitalicias, que no pagamos putas a la realeza, ni a los que mandan, ni a nadie, que cada cual se pague sus vicios y sus caprichos, que el que no genera no come y el que no quiera ser español, que se pire y se las componga, que íbamos a ser todos más felices e íbamos a estar más tranquilos. Pero eso supone demasiado esfuerzo y si tanto mantenemos es porque tanto nos sobra. A seguir...
Ya que había hojaldre Pati aprovechó para catarlo.
Bonitas uñas

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