Mostrando entradas con la etiqueta naranja. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta naranja. Mostrar todas las entradas

domingo, 19 de febrero de 2012

Fresas agridulces y amistad

Últimamente, y debido sobre todo a que le pongo unas letras casi a diario, he estado pensando en el significado de la amistad en general y en la de Carmen en particular. La nuestra no es una relación suave ni armoniosa y hemos tenido algún disgusto medio serio. Recuerdo al menos dos incidentes que pensé que serían insuperables. Uno por sentirme yo traicionada y otro en el que fui yo la apuñaladora. Aprovecho para decir que es mucho más duro herir que ser herido aunque al menos en el primero uno tiene el conocimiento de haber cometido un mal; en el segundo, te vas a casa con el corazón roto sin saber porqué.
Y pensando y urgando sobre esta cuestión he encontrado una definición del término "media naranja" que me ha encantado y que hila perfectamente con mi receta de hoy, por la naranja, por lo agrio y por lo dulce. Porque en ella encajo perfectamente lo que Carmencita, Juanma y Juan, y creo que Cuchicuchi tamién han significado para mí. Y por eso les tengo en mi esquinita preferida del corazón. Yo suelo expresarlo diciendo que estos chicos tienen mi devoción completa y para siempre porque ya me han demostrado la clase de gente que son. No hay nada que, pudiendo, yo no hiciera por ellos.
Fresas en gelatina de naranja sanguina y mousse de yogur con crujiente de avena
Fresas
Narajas sanguinas
Agar agar
Yogur
1 huevo
Azúcar
Galletas de avena

Las fresas pueden ir tal cual o se pueden macerar con un poco de azúcar y zumo de limón o vinagre. Preparamos la mousse de yogur batiendo la yema con azúcar hasta que monte, incorporamos el yogur y luego la clara a punto de nieve. Hacemos zumo con las naranjas, lo calentamos y le añadimos el agar agar.
Ponemos las fresas en el fondo, cubrimos con la gelatina líquida y en dos minutos habrá espesado y podemos cubrir con la crema de yogur. Espolvoreamos con las galletas machacadas.
Es un postre muy sencillo pero funciona y es resultón
Y esta es la famosa frase. Es de Elisabeth Gilbert, la autora de Eat, Pray, Love. El libro es un encanto, pero luego hicieron una película que no me atreví a ver porque está Javier Bardem y este señor me da alergia y además coincidió la crítica en que era una lástima de película,
Gilbert Quote
Mis almas gemelas han sido en realidad maestros, capaces de enseñarme mis defectos para cambiarlos y mis virtudes para aprovecharlas. Y luego está que yo soy una cabezona intransigente y torpe, pero eso es aparte.

martes, 3 de mayo de 2011

¿Qué tiene que ver La Pedriza con las torrijas? Nada

El primer paso, preparar las torrijas remojándolas en leche y freirlas.
Sin más misterio ni más historias.
Alguien me dijo alguna vez que la palabra lenteja y la palabra inglesa "lent" que significa cuaresma, tenían el mismo origen y yo, que soy una ingenua me lo creí. No es verdad, lenteja viene del latín lens, que significa lente y "lent" en inglés viene de un vocablo sajón que se refería al inicio de la estación primaveral.
A mí me encantan las lentejas, junto con la pasta y el arroz es una de esas cosas que comería a diario sin cansarme. Me pasa también con los canutillos de crema, la morcilla de Villarcayo, las ensaimadas, el foie de oca, la langosta Thermidor, los croissants de mantequilla, el helado de Palazzo, los bocadillos de lomo ibérico, los donuts, los doritos, el queso de burgos, ehm, pero me estoy dispersando. Decía que a mí las lentejas me encantan y son muy apropiadas para la Semana Santa por aquello del ayuno y la abstinencia, pero lo que me gusta a mí comer en Semana Santa, son torrijas. Las mejores torrijas de España y del Extranjero, incluyendo Portugal, son las de mi madre; eso mismo le pasa a mucha gente con la tortilla de patata, la fabada, o la lasaña. Mi madre hace una lasaña pobretona, no hace fabada en absoluto, y la tortilla de patata, haciéndola rica, que la hace muy rica, por cierto, pero tan buena como muchas tortillas de patata buenas que hay en España, no hay tortillas de patata buenas fuerta de España. Ya hablaremos de eso otro día.
Sin embargo las torrijas de mamá son, cómo explicarlo, excepcionales, son las mejores torrijas que han existido y seguramente cuando mamá se muera, se habrán ido con ella las mejores torrijas que hubo jamás. 

persona bloguera de espaldas preparándose para la ascención.
Pero antes de ponerse a cocinar hay que ir a gastar calorías, que si no el cuerpo no está preparado para procesar la materia grasa, ni ninguna otra materia.
Imitándome a mí misma hace unas semanas, me fui con Pati a la Pedriza a dar un paseito sano y refrescante para limpiar la mente, el espíritu y los pulmones y prepararnos para el premio de después.

Hemos empezado por irnos a La Pedriza a darnos un paseo y ver si somos capaces de inspirarnos. No es plural mayestático, estoy hablando de mi misma y de Pati.

Hubo tormenta la noche anterior y estaba todo muy mojado y el río Manzanares venía cargado, no por la tormenta sino por el calor, seguramente.

No sin mi flequillo

El paseo no tiene nada de complicado ni hay que escalar ni nada,
pero aprovechamos para tirarnos un poco por el suelo y trepar por
las rocas. Así justificamos los Kms del viaje.

Después de estar un rato de paseo saltando de piedra en piedra, y después de mirar al cielo, notar alguna gota que otra y oir un trueno perdido, decidimos volver a casa y poner manos a la obra.
Nubarrones y truenos
Y yo no pienso irme al otro barrio sin haber al menos intentado igualar a mi hacedora en terreno torrijil. Todo empezó porque Titina llamó un día pidiendo la receta de las torrijas. Y se me encendió la bombilla.
No me basta sin embargo hacer las mismas torrijas que mamá. Hacer las torrijas de mamá está bien, que nadie me malinterprete, pero ya las hace ella. Yo tengo que conseguir hacer algo igual de bueno, de memorable, de sublime pero distinto, o sea, lo mismo pero diferente.
Torrijas
Pan de torrijas / pan de leche
Leche con azúcar, canela y piel de naranja (mamá usa limón)
Huevo batido para rebozar y freir
Aceita para freir
Ponemos a calentar la leche con los aromas y dejamos reposar tapado al menos 1 hora. Después remojamos el pan con la leche y dejamos empapar bien, al menos 2 horas asegurando que tengan bien de líquido. Rebozamos en huevo batido y freimos. Según se sacan de la sarten se dejan sobre una cama de azúcar y canela para que vayan cogiendo sustancia.
Y después de espolvorear las torrijas con azúcar y canela las colocamos sobre la natilla bien ligera.
Adornamos con algo relacionado con la receta, naranja y tomillo.
Natilla ligera al tomillo:
4 yemas de huevo
Leche con un chorro de crema adicional
Azúcar
Canela y tomillo para aromatizar
Ponemos a calentar la leche con el azúcar y los aromas; también podemos poner una piel de naranja en las natillas para completar el efecto y levitar al tomar el postre. Tapamos y dejamos reposar una hora. Incorporamos las yemas una vez está la leche templada y devolvemos al fuego sin dejar de mover a fuego suave hasta que esté hecha la natilla. Montamos el plato.
Insisto lo único que tienen en común las torrijas y La pedriza es que todo pasó el mismo día. Bueno y el tomillo.

Archivo del blog