Mostrando entradas con la etiqueta piña. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta piña. Mostrar todas las entradas

jueves, 25 de noviembre de 2010

Tarta al revés?


El Whole Kitchen (dulce) nos manda este mes una tarta "upsidedown" de piña, y yo me pregunto, cómo traducimos el palabro...
Y también me pregunto, qué relación hay entre tener un blog de cocina o comida con el recetario anglo? Porque hay una considerable tendencia de los bloggeros a hacer cocina foránea?
Una razón puede ser que, en el fondo, lo que andan buscando todos es salir en las páginas rosas del blogeo cocineril que en su mayoría es en inglés (página rosa de bloggeo número 1, página rosa de bloggeo número 2); otra, que las recetas anglo son en general mucho más fáciles que las autóctonas.
Ejemplos:
¿qué es más fácil, hacer un cupcake o un buñuelo de viento relleno de crema?
¿qué es más fácil, hacer chili con carne o manitas de cerdo sobre hojaldre de romero?
¿qué es más fácil, hacer tarta de manzana o huesos de santo?
¿qué es más fácil, hacer una hamburguesa o una pularda rellena?
Upsidedown de piña (rica tarta de piña para el niño y la niña)
adaptación de una receta de Rose Levy Beranbaum
150 grs de salsa de toffe (receta)
1 lata grande de piña en su jugo
4 yemas de huevo
200 grs. de harina
200 grs de azúcar
1 cucharada de levadura Royal
1/2 cucharada de bicarbonato sódico
Sal
1 cucharada sopera de esencia de vainilla
150 grs mantequilla derretida
100 grs de crema agria
Para el almíbar.
El líquido de la piña
150 grs de azucar
Esta tarta tiene la garantía de calidad de mi madre (la Moronatti) que se la ha pimplado de una sentada; y no hay síntoma mejor del resultado de mis postres que el tiempo que le duran en la mesa de la cocina. Y además yo secundo la moción, digo públicamente que esta receta es muy buena.
Ponemos en un cacito el líquido de la lata de piña y el azúcar a hervir suave hasta fabricar un jarabe a punto de hebra fina.
Ponemos el toffee en el fondo del molde en el que vayamos a preparar la tarta. Sacamos las rodajas de piña de la lata, se escurren y se cortan por la mita. Se disponen a gusto sobre el toffee en la base del molde.
para el bizcocho: Mezclamos los elementos secos por un lado (harina, sal, azúcar, bicarbonato y levadura) y lo mezclamos con la matequilla derretida y la mitad de la crema agria. Yo en esta ocasión lo he hecho a mano, con una cuchara y no he necesitado de batidora. Por otro lado mezclamos los elementos líquidos (yemas, vainilla y la otra mitad de la crema) Incorporamos las dos mezclas y nos resultará una masa bastante cremosa y ligera, nada pastosa.
Cubrimos con la masa del bizcocho la base de toffee y piña y metemos al horno a unos 170º unos 45-50 minutos o hasta una hora. Vigilar.

Una vez fuera, agujereamos por arriba y emborrachamos ligeramente con el jarabe de piña que hemos preparado. A mí me gusta echarlo en caliente porque está más líquido y empapa mejor el bizcocho.
Varias puntualizaciones muy necesarias en esta tarta:
1. Si vemos que el exterior se dora demasiado rápido o que los bordes se oscurecen demasiado comparados con el centro, podemos cubrir con papel de aluminio para asegurarnos de que el bizcocho se cuece uniformemente y no sólo por fuera o por los bordes.
2. Si no tenemos crema agria, podemos fabricar algo parecido con nata corriente batida y un chorro de vinagre.
3. Si se hace bien, la tarta queda muy jugosa, casi como un pudding asíque cuidado al desmoldarla porque se puede desmoronar un poco o un mucho.
4. La piña en lata es cómoda y barata, pero de sabor anda muy escasa. Por supuesto esta receta queda infinitamente mejor con rodajas de piña natural y por supuesto se puede usar piña en almibar. En este último caso, no hay que convertir el jugo en almíbar, se aprovecha directamente el de la lata.
5. Si la Moronatti anda cerca, esconder la tarta convenientemente que si no desaparecerá como por encanto.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Smoothie de piña

A veces mi trabajo tiene un puntito - pero es como un puntito muy pequeñísimo infinitesimalmente pequeño, porque normalmente es como una enorme superputada gigantesca de dimensiones faraónicas; solo hay dos cosas buenas que son Rebeca y Carmen, pero que no son cosas y además comparadas con el tamaño de la superputada, no se notan mucho. Pero el puntito del que hablo es que de vez en cuando tiene uno la ocasión de cruzarse con alguien espectacular que por una carambola de la vida se te sienta en la mesa y te cuenta una buena historia. Si además ese alguien te contratara 100.000 de algo, sería ya la repanocha. Pero no suele coincidir.

A mí me gusta más una buena historia que 100.000 de cualquier cosa .... casi cualquier cosa. El otro día vino una pareja de las que deberían salir en los cuentos de hadas, porque ellos eran el "felices para siempre" y lo demás es cuento. Ella tiene 64 y él, no sé, algunos más. Hace 4 años ella estaba en el restaurante de un hotel sentada en una mesa (estaba de hecho sentada en una silla pero a la mesa, qué engorro tener que estar aclarándolo todo, Or Diós) y él la vió y se prendó. Ella hacía no mucho que se había armado de valor y se había separado/divorciado/loquesea de su marido de treintaytantos años, "porque eso ya no había quien lo aguantara". Y como toda la vida había trabajado se puso su piso, se organizó la vida y a correr.
Un buen día en el restaurante de un hotel un señor de Córdoba preguntó por ella, consiguió su teléfono y la llamó. Llevan cuatro años arrimaditos ella y "este peazo de hombre" como ella le dice y da gloria verlos.
Smoothie de piña
1/2 lata de piña en su jugo (también la mitad del jugo)
1 cucharada sopera de proteína láctea (Whey)
1 vaso de leche de soja
1/2 vaso de agua
A la salud de estos dos... con pulseras de Carbonero, que sin ellas parece que le faltara el aire

1 cucharada de sacarina líquida
8 hielos
1 Batidora de vaso


Yo, que soy una cínica de nacimiento y una revenida por experiencia, sé que todo acaba pasando, pero estos tienen la ventaja de que ya les pilla mayores y probablemente bien aprendidos. Aún así, de momento, da gloria verles.

viernes, 27 de agosto de 2010

Verano

Mousse de piña con gelatina casera de frambuesas
1 lata de piña en su jugo
200 ml. nata montada
200 grs. azúcar
200 grs. frambuesaas congeladas
2 cucharadas de gelatina en polvo

Últimos días, últimas fotos y de cabeza al otoño.

Un poco de pereza pero con ganas de abrigo y botas.
Para tener un verano como Dios manda es obligado ir al vivero. Yo este año casi ni aparecer.
Un poco de verde ayuda mucho, siempre


Se puede hacer en molde grande o en vasitos como aquí


Colorín colorado, el verano se ha terminado

Y se puede sustituir la nata por clara de huevo a punto de nieve


domingo, 18 de julio de 2010

San día de verano

Nada que contar. Hoy no tengo que hablar de mis traumas, de mis problemas ni de mis nadas. Sábado por la mañana, voy a ver un poco la tele y me voy a hacer la compra que mañana vienen a comer los Salas y habrá que hacerles algo bueno para que pueden ir contando por ahí lo bien que se come en esta casa y que las fotos son de comida de verdad y no juego de Photoshop, como la Preysler. Hace calor y mientras me como mi desayuno a base de rica sandía le doy vueltas al menú de mañana. No sé si la pasta con calabacin y bacon del otro día - Pet está ya de nosécuántos meses y no sé yo si un chute de carbohidratos es lo más adecuado. Con este tiempo entra bien un gazpachito, sí? y además se me ocurre cómo aprovecharlo para el blog. PRIMER PLATO DECIDIDO!
Y esta pequeña foto es mi esquina del mundo mientras pienso en comida.

Para el segundo creo que me voy a lanzar a las calles y ver qué encuentro. [...] De vuelta de las calles traigo conmigo un invitado para la comida de mañana; relativamente, porque al invitado nos lo vamos a comer con patatas; literalmente. He encontrado un pollo feliz. ¿Feliz? Si, feliz, porque ha estado toda su vida correteando en el campo, picando en la hierba, comiendo gusanitos y grano de calidad, rodeado de otros pollos, todos con sus plumas, sus picos, sus pies. Y acabará su vida con dignidad y una rica salsa de soja y mostaza que ya he explicado en este foro. 16 euros he pagado por el ecológico cadáver avícola, asique ya puede estar rico el condenado y alegrarnos el karma a todos. Para acompañar, patatas al horno con crema de parmesano y de postre, nosequé superguay de chocolate que saldrá en un próximo blog (igual que el pollo fashion - sólo fotos). Y aprovecharé para poner retratos de los pobres pollos industriales y compararlos con los pollos de Kobe, a ver si el personal se anima a comprar de los últimos y no tanto de aquellos.

Helado falso de frutos rojos:
Este helado no tiene leche, no tiene huevos, no tiene azúcar y si me apuras tampoco tiene mucha gracia, pero a mí me está ayudando a pasar el verano sin la versión auténtica y mantener el tipín que me caracteriza (ironía).
Aprox. medio vaso de leche de soja (recuerdo: usar una marca sin azúcar) no tiene sentido andar haciendo este simulacro de helado para al final acabar comiendo azúcar, para eso mejor entrarle directamente al Häagen Dazs.
Un par de rodajas de piña en su jugo (añadir  un poco del líquido de la lata)
Un par de puñados de frutos rojos congelados. Por supuesto se puede poner sólo frambuesas o sólo arándanos o moras - los venden por separado o mezclados.
3-4 cubitos de hielo y mezclar en la batidora. Es posible que haya que añadir un poco de agua para facilitar la mezcla. 
Es importante que las frutas rojas sean congeladas, sino la mezcla no adquiere la cremosidad para simular (siquiera de lejos) a la del helado de verdad. Añadir sacarina líquida al gusto. Meter al congelador 1 hora y removerlo con una cuchara cada 20 min.
Insisto esto es un simulacro de helado, que nadie espere una experiencia religiosa. Sin embargo los smoothies salen de muerte, ya tengo uno para poner aquí en breve, lo malo es que enganchan...
Apuntes de última hora: Mi batidora ha muerto. Estoy desconsolada, vaya año llevo y además...
Se me olvidaba,
Una película para hoy: Un domingo en Nueva York, 1963 de Peter Tewksbury con Jane Fonda, Rod Taylor y Cliff Robertson. Es la peli perfecta!
Y una canción para hoy: It's not unusual de Tom Jones

Archivo del blog