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jueves, 25 de febrero de 2010

Comentario del día


El otro día alguien me mandó un correíto de esos que hay que reenviar luego a 15 personas para que se cumpla tu deseo. Si esos mensajitos funcionaran George Clooney se habría acostado con unos 150 millones de mujeres solo el año pasado y yo tendría un buen trabajo... si, si, y lo otro también.
En el correo se contaba un cuentito muy agudo en el que a un señor le explicaban cómo diferenciar a los cuerdos de los locos en un psiquiátrico Se les mostraba una bañera llena de agua y se les daba un vaso y un cubo y se les preguntaba la mejor manera de vaciar la bañera. El testigo concluía que el cuerdo era el que optaba por el cubo y el loco por el vaso. El enfermero le decía que el cuerdo quita el tapón y que fuera eligiendo celda en el loquero.
Hoy en el metro había un tarado con auriculares que debía llevar la música a todo trapo y que no paraba de canturrear con ese tono desafinado que ponemos todos cuando no nos oímos, y me estaban dando unas ganas horribles de darle una colleja y mardarle callar porque molestaba.
Luego a la tarde, también en el metro una señora se quedó mirando a dos amigas que estaban de pie charlando. Los dos sitios a ambos lados de la señora se quedaron vacíos y ella las siguió mirando mientras cada una se sentaba a un lado y se tenían que hablar asomándose al pasillo porque la señora estaba justo en medio. Me dieron ganas de darle una colleja a la señora y decirle que no fuera tarada y dejara a las chicas sentarse juntas.
Tengo la sensación de haber elegido el cubo, pero si hubiera hecho lo razonable me encierran a mí en el loquero.
Estoy como loca con mi nueva base de tartas.

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