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viernes, 18 de mayo de 2012

Mea culpa

La ira (en latín, ira) puede ser descrita como un sentimiento no ordenado, ni controlado, de odio y enfado. Estos sentimientos se pueden manifestar como una negación vehemente de la verdad, tanto hacia los demás y hacia uno mismo, impaciencia con los procedimientos de la ley y
el deseo de venganza fuera del trabajo del sistema judicial (llevando a hacer justicia por sus propias manos), fanatismo en creencias políticas y religiosas, generalmente deseando hacer mal a otros. Una definición moderna también incluiría odio e intolerancia hacia otros por razones como raza o religión, llevando a la discriminación. Las transgresiones derivadas de la ira están entre las más serias, incluyendo homicidio, asalto, discriminación y en casos extremos, genocidio.
La ira es el único pecado que no necesariamente se relaciona con el egoísmo y el interés personal (aunque uno puede tener ira por egoísmo, por ejemplo, por celos). Dante describe a la ira como «amor por la justicia pervertido a venganza y resentimiento».
Para resarcirme de uno de mis pecados más habituales - de paso aprovecho para confirmar la famosa frase de que el castigo se lleva en el pecado mismo o algo así - hago comida, que luego me como y sustituyo la culpa de la ira por la culpa de la gula, que es más llevadera, aunque algo más pesada. Lo malo de pecar contra la ira, es que se paga un precio demasiado alto por perder los nervios un segundo o un minuto. Porque generalmente se dicen cosas que no se deberían decir y de las que te arrepientes; no que no se piensen o no se crean, sino más bien que no convienen.
Yo tengo mi único nervio en estado permanente de zafarrancho de combate, pero he de decir en mi descarga que yo tengo la sensación de aguantar carros y carretas antes de liberar a la caballería ligera. Debe ser que tampoco tengo yo muy desarrollado el músculo del aguante y a la mínima, salto. Dice un señor muy listo que me conoce bastante bien, que hace falta muy poco para saltarme los nervios y enfadarme. Es verdad. Diré también que las muchas burradas que digo, las siento y por eso duelen tanto. Recuerdo una vez que le espeté a alguien en la cara que "NO es que no sepas, es que no quieres ayudarme", y lo sentía como cierto. Cuando me enfado con alguien es porque pienso, porque creo realmente que viene contra mí y que lo que hace, lo hace a sabiendas del efecto que produce. Ese es un sentimiento muy desagradable y muy agrio, que seguramente hace sufrir más al que lo siente que al que lo provoca.
Cup Cheesecake (the cheese without the cake in a cup)
2 paquetes de queso Philadelphia
500 ml. de nata
4 cucharadas soperas de azúcar
1 sobre de gelatina en polvo
Mermelada o dulce o gelatina de cualquier fruta
Ponemos la nata a calentar junto con el queso Philadelphia y el azúcar. Podemos aprovechar para ponerle cáscara de limón o canela o cualquier aroma que queramos. A mí me gusta natural. Apartamos del fuego y espolvoreamos la gelatina en polvo y batimos para incorporar. Dividimos la mezcla en los vasitos y dejamos cuajar, primero al aire y luego en la nevera. Cuando esté suficientemente cuajado para aguantar el peso de la fruta, la echamos encima. Yo he aprovechado una mermelada de ciruela y la he engordado un poco con gelatina de alga (agar agar) pero se puede poner fruta fresca, o lo que apetezca.
¿Qué tiene que ver la ira con la crema de queso? Ni idea, si a alguien se le ocurre algo que lo diga.

sábado, 12 de mayo de 2012

Rule Britannia

Lo que me gusta de los ingleses es:
Su prepotencia
su música
su naturalidad
su capacidad de adaptación
su falta de afectación
su sentido del humor
sus jardines
su BBC
su parlamento
su literatura
sus cocineros
su patriotismo
su incorrección política
sus pubs
su historia
sus tiendas
sus coches
su verde
su acento
Top Gear

Tartaletas rápidas de crema y frutas (Jamie Oliver)
1 paquete de hojaldre congelado
1 cucharada sopera de azúcar
1 cucharada sopera de canela molida
1 yogur griego o la misma cantidad de nata bien espesa
1 huevo
1 cucharada sopera de azúcar
frutas rojas para cubrir y azúcar glácé para espolvorear
En la lámina de hojaldre espolvoreamos la canela y el azúcar y la enrollamos. Cortamos 5 o 6 porciones y con cada porción haremos un disco fino, lo aplanamos por los dos bordes laterales y lo amasamos con un rodillo, además así, incorporamos en la masa el azúcar y la canela que hemos puesto.

Lo metemos en un molde individual de flan o de magdalena. Los metemos en el horno unos 15 minutos. Como consecuencia de haber alterado las dobleces del hojaldre, la tartaleta irá en todas direcciones al meterlas en el horno y eso las hace mucho más interesantes. En estos 15 minutos las sacamos y empujamos con una cuchara desde el centro para agrandar el hueco donde pondremos la crema. Mezclamos el yogur o la nata con un huevo entero y una cucharada sopera de azúcar, rellenamos las tarteletas y volvemos al horno;
las dejamos entre 5 y 8 minutos y apagamos, pero dejamos dentro las tartaletas un ratito, unos 10 minutos. Se pueden servir calientes, mmmmmmm riquísmas con la fruta o con caramelo o toffee. Son baratas, rápidas y deliciosas, todo el mérito de Jamie.

domingo, 29 de enero de 2012

Dice Carmen


A estas alturas del año Carmen llevaria dichas y hechas muchas cosas. Lamentablemente tuvo un accidente de tráfico y llevamos demasiado tiempo sin oírla. Yo, y muchos otros la echamos horriblemente de menos. Ni todo el chocolate del mundo nos alivia la pena de su falta. 

Base de las tartaletas
80 grs. de mantequilla
125 grs de harina
80 grs de almendra molida
50 grs de azúcar glacé
Sal
1 huevo
Mezclamos todo en el procesdor, enfriamos en la nevera y cortamos para enmoldar. Horneamos a unos 180º unos 20 minutos.
Crema del relleno
4 yemas de huevo
250 ml de leche
250 ml de nata líquida
2 cucharadas soperas bien cargadas de azúcar
1 ramita de vainilla.
Hervimos la leche y la crema con la vaina de vainilla. Apartamos e incorporamos con cuidado el chocolate rallado o fundido y las yemas con azúcar para que no se cuajen. Devolvemos al fuego suave y movemos hasta que espese sin que llegue a hervir. Templamos y metemos a la nevera varias horas hasta que termine de cuajar y enfríar.
Cobertura de ganache
250 grs de chocolate de cobertura derretido en tres cucharadas de agua.
Ojalá se ponga bien muy pronto
 
Y de mientras le dejaremos bocaditos de estas recetas y de otras cosas en su propio blog: http://espirituganadordecarmen.blogspot.com/

domingo, 13 de noviembre de 2011

Los trabajos de Hércules y los míos

Membrillos de Jose
Trabajo:
1. m. Acción y efecto de trabajar.
2. m. Ocupación retribuida.
3. m. obra (‖ cosa producida por un agente).
4. m. Obra, resultado de la actividad humana.
5. m. Operación de la máquina, pieza, herramienta o utensilio que se emplea para algún fin.
6. m. Esfuerzo humano aplicado a la producción de riqueza, en contraposición a capital.
7. m. Lugar donde se trabaja. Vivo muy lejos de mi trabajo.
8. m. Dificultad, impedimento o perjuicio.
9. m. Penalidad, molestia, tormento o suceso infeliz. U. m. en pl.
10. m. Mec. Producto de la fuerza por el camino que recorre su punto de aplicación y por el coseno del ángulo que forma la una con el otro.
Parémonos un instante en el concepto físico de trabajo; todos sabemos ya que me gusta una fórmula más que a un tonto un laápiz -
Matemáticamente se expresa como:

Donde F es el módulo de la fuerza, d es el desplazamiento y α es el ángulo que forman entre sí el vector fuerza y el vector desplazamiento (véase dibujo).
Cuando el vector fuerza es perpendicular al vector desplazamiento del cuerpo sobre el que se aplica, dicha fuerza no realiza trabajo alguno. Asimismo, si no hay desplazamiento, el trabajo también será nulo.
La tentación de perderme en la definición de Fuerza según la física clásica o la no tan clásica es enorme pero resistible.
(Me vuelve a la mente cómo es posible que estudiemos estas cosas tan jodidamente difíciles a los 15 años y sin embargo salgamos del colegio sin saber qué es una hipoteca, la junta de la culata, la curva de tipos, en qué se gasta el dinero de los impuestos la casa real o lo de fingir orgasmos... en fín, que el mundo siga siendo como es, que así nos va)

Ulises, según la mitología tuvo que hacer, en una serie de relatos todas estas misiones imposibles y yo las 12 alternativas:
  1. Matar al león de Nemea y tomar su piel
  2. Matar a la hidra de Lerna
  3. Capturar al jabalí de Erimanto
  4. Capturar a la cierva de Cerinia
  5. Limpiar los establos de Augías en un día
  6. Matar a los pájaros del Estínfalo
  7. Capturar al toro de Creta
  8. Robar las yeguas de Diomedes
  9. Robar el cinturón de Hipólita
  10. Robar el ganado de Gerión
  11. Robar las manzanas del jardín de las Hespérides
  12. Capturar en los infiernos a Cerbero 
El membrillo es una fruta de la familia de la manzana y la pera, estremadamente dura y de alto contenido en pectina. Solo es posible comerla cocinada y es ideal para fabricar mermelada y gelatina.
He tenido ocasión de comprobar cuántas recetas existen en el mundo para el dulce de membrillos. He probado unas 12, como Hércules; y para evitar el mismo sufrimiento proporciono aquí dos recetas absolutamente infalibles.
1. Ir al súper a comprarlo: la más recomendable, la más rápida, la más barata, libre de pringue, libre de desesperación.
2. No igual de rico, ni de rápido, ni de barato:
      2 kg de membrillos
      2 kg de azúcar
      la piel de 1 limón
      el zumo del limón
En todo este tiempo no me han faltado la visita de varios mininos hambrientos que pululan entre el garaje y el jardín, cazando pájaros y ratones. Esperaron con toda paciencia para ver si cataban el membrillo, el queso o ambos.
Primera aclaración que nadie me hizo: no es necesario pelar los membrillos. Además el corazón del membrillo es muy duro y feo y parece que hubiera que dejarlo fuera también. No es necesario. Los centros de mis membrillos se han quedado fuera porque ni siquiera fui capaz de pasar el cuchillo japones de los haikus a través de ellos pero basta con quitar las pepitas.
Los membrillos se oxidan rápido y se ponen marrones así que conviene añadir limón para retrasar este proceso todo lo posible.
Los membrillos están recubiertos de un polvillo pegajoso muy desagradable, así que si no los pelamos, conviene lavarlos bien y frotarlos con un trapo o un cepillo. Los cortamos y ponemos en una olla con el zumo de imón, la piel, y unos 300 grs de azúcar (y podemos añadir canela o vainilla, o nada) cocemos como mínimo 1 hora. La fruta soltará líquido ella sola sin necesidad de añadir más y el limón mantendrá la fruta clarita de color.
La mezcla  de queso de burgos y membrillo era lo que yo comía en Las Arenas. Siempre me ha parecido el par perfecto pero estos días me lo estoy replanteando.
Quitamos el líquido si es mucho y batimos con la minipimer o en batidora, junto con la piel de limón. Yo no he tenido necesidad de retirar el líquido. Una vez bien batido, asegurándonos de no haber dejado trozos grandes, volvemos a llevar a la cazuela junto con el resto del azúcar. De hecho, en esto del membrillo, cuanta más, mejor.
Y ahora estaremos al menos otra hora removiendo la mezcla a fuego medio -fuerte hasta que tenga la consistencia y color coherentes con el producto final. Debe despegarse del fondo y quedar suficientemente espeso y de un anaranjado intenso.
Una vez listo, ponemos en un molde y dejamos reposar toda la noche (si queda muy blando, se puede terminar de secar en el horno, dejándolo otra hora más a temperatura media), pero debido a la pectina, lo normal es que se endurezca el solo perfectamente.
Mis trabajos no fueron menos ni más fáciles que los de Ulises:
1. Buscar, recoger y cargar unos 10 kilos de membrillos procedentes de Avila*
2. Lavar, pelar y cortar unos 4 kilos de membrillos un martes a las 9 pm.
3. Seguir las instrucciones de una supuesta amiga que me dijo, "no hagas caso de otras recetas, haz esto".
4. Estar vigilando la olla exprés 1 hora, batir, enmoldar y tirar, dándome cuenta de haber fracasado estrepitosamente.
5. Lavar, pelar y cortar unos 3 kilos de membrillos un jueves a las 10 pm.
6. Estudiar, pensar, compilar y decidir cuál de las recetas de dulce de membrillo debía seguir.
7. Cocer, batir y remover durante horas puré de membrillos.
8. Probar, desfallecer y tirar otra prueba porque no me gustó el resultado.
9. Ir a comprar otros 5 kilos de azúcar.
10. Lavar, pelar, cortar y cocer otros 3 kilos de membrillos.
11. Batir y remover durante horas para enmoldar y esperar.
12. Aceptar finalmente que el membrillo casero, o al menos el que yo hago, no es igual de bueno que aquel de Las Arenas o el de la tienda ¿Dónde estará el truco?
Últimamente tengo una obsesión con el queso de Idiazábal y lo cierto es que hay pocas combinaciones tan escandalosamente perfectas.

*Más trabajo hizo y más mérito tiene el hombre que vino desde Ávila con los kilos de membrillos al hombro, que los recogió y los trajo para que yo me desquitara con el dulce.

domingo, 28 de agosto de 2011

Vigesimoctavo día de verano - Merendola

Se nota que las tortitas son regordetas, que tiene un borde blanquito bien ancho
Esto es importante
Tortitas
1/2 bote de crema agria
1 huevo
5 cucharadas de harina
Leche para añadir si hace falta
1 cucharada sopera de aceite o mantequilla derretida
Sal
Cucharadita de levadura Royal
Cucharadita de bicarbonato
1-2 cucharadas soperas de azúcar
He mezclado la nata agria con el huevo. Pongo la harina con la sal y las levaduras e incorporo los elementos secos y los líquidos. La masa ha de quedar muy pastosa, bastante seca, de tal manera que al ponerla en la plancha no se desparrame con la de los crepes. Tener cuidado de no poner muy fuerte el fuego y en cuanto se note que la tortita se desliza, damos la vuelta.

Ahora para mí lo único que se le debe poner a las tortitas es sirope de arce o
jarabe de maple como le llamar al sur de la frontera.
El chocolate y las demás tonterías ya no tienen sentido en mi vida.
Me he convertido.
La tortita, pancake, que significa bizcocho de sartén, tiene que quedar como un bizcocho por dentro, no gomosa, no demasiado fina. Para ello necesitamos dos cosas, las levaduras y la acidez de la crema agria para facilitarles el trabajo. Para el sabor, como no me canso de decir, sal. Todo lo que lleva harina, necesita sal en proporción adecuada, o sea, bastante. Esto es fundamental para fabricar una tortita como dios manda. El azúcar es opcional si se va a bañar la tortita en sirope después, cosa que recomiendo enfervorecidamente porque si no es dejar a medias un buen trabajo.
Esta es la única y la última receta necesaria para hacer tortitas perfectas.
Titina, la que te tengo preparada para mañana...

jueves, 25 de agosto de 2011

Vigesimoquinto día de verano - C.C.C.

Chocolate Chip Cookies
He hecho una primera tanda con chips de chocolate blanco y alguno chip suelto de chocolate negro. Habrá una segunda más cargada de chocolate negro.
Chocolate Chip Cookies (receta del New York Times)
200 grs. de mantequilla
120 grs. de azúcar moreno
120 grs. de azúcar normal
2 Huevos
300 grs. de harina
1 cucharadita de Sal
1 cucharadita de bicarbonato sódico
1 cucharadita de levadura Royal
Esencia de vainilla
Chips de chocolate
El New York Times tiene las mejores recetas del mercado, y buenos artículos también, por tener una colección excepcional de recetas probadas. Hagas lo que hagas del NYT, está asegurado que saldrá algo bastante decente siempre que se sigan las instrucciones. 
El ingrediente más importante de una buena galleta es la sal, no me cansaré de decirlo. Sólo hay que batir bien la mantequilla e ir añadiendo el resto. Necesitan unos 12-13 minutos de horno.
Esta segunda tanda va con doble ración de chocolate al 70%. Tal y como se ve son chips de verdad, resultado de desmenuzar una tableta.

sábado, 20 de agosto de 2011

Vigésimo día de verano - Dice Titina

Dice Titina que mejor comerse el gofre que beberse la cerveza, que la cerveza también engorda y el gofre está más rico. Mmmmm, seguro que el gofre con helado y chocolate está más rico; especialmente porque a mí la cerveza, no me hace demasiada ilusión. Pero no es lo mismo lo uno que el otro.
Masita de gofre convertida en empanadilla de nutella y frita
100ml de cerveza = 150 calorías
1 gofre + helado de vainilla + salsa de chocolate = 600 calorías
Y aunque parezca mentira la cerveza contiene proteínas, vitamina B y potencia el HDL, que es el colesterol bueno.
bolitas rellenas
Con esto sólo digo que no es lo mismo, el gofre está más rico, pero engorda muchísimo más.
Usando la receta que dí el otro día en The Waffle Batter Anomaly, parafraseando a Big Bang,
Gofres belgas
375gr. de Harina de reposteria
135ml. de leche tibia
35gr de levadura de panadero
2 huevos y 1 yemas
1 pizca de sal
50grs de azucar avainillado
150gr. de mantequilla derretida
200gr. de azucar
He intentado hacer todo lo posible, que no ha pasado de una tortita tuneada que no ha quedado mal, pero me podía haber ahorrado el esfuerzo.
Como ya dije, yo no tengo gofrera así que he tenido que reciclar mi masa de gofres para hacer estos inventos rellenos de mermelada y nutela. Como si fueran donuts, unos en el horno, otros fritos y hasta una versión alemana de la pizza que pondré otro día.
Con la masa de gofre que no he usado estoy haciendo todo tipo de pruebas cocineriles,
unas más acertadas que otras

viernes, 19 de agosto de 2011

Decimoctavo día de verano - Speculoos

Es apasionante seguir aprendiendo y todavía más ver que hay cosas por el mundo que sigue uno sin encontrarlas en el Corte Inglés (aunque seguro que si lo venden y es sólo que no me he fijado bien). Los "espéculos" (pronunciado así en flamenco) son unas galletas tradicionales belgas hechas a base de un mezcla peculiar de especias: canela, nuez moscada, clavo, pimienta y gengibre en polvo y que saben a ......GALLETA MARÍA FONTANEDA!!
Las galletas deben su nombre al término latín "species" y no tengo claro si los belgas copiaron a los fontaneda o los fontaneda a los belgas. Originalmente parece que era una galleta que se preparaba para celebraciones especiales y Navidad pero ahora está por todas partes y se come a diario. Incluso hay pastelerías casi exclusivamente dedicadas a ellas.
Existe en Bruselas una tienda dedica casi exclusivamente a estas galletas
Incluso se han inventado una versión untable equiparable a nuestra nocilla para untar las tostadas del desayuno. Así que es posible untar una galleta con ella misma o como dirían en el Bulli, galleta maría en texturas o algo así.

martes, 16 de agosto de 2011

Decimosexto día de verano - ¿Que me coma qué?

Yo no me como un filete. En estos días de calor extremo, vagancia extrema y necesidad de un mínimo esfuerzo y una máxima efectividad, lo mejor que se me ocurre es vivir del sandwich y del cuento.
Si el pan es integral me quedo bastante tranquila con el uso de las calorias y el contenido en fibra.
Ya sé que el aspecto es un poco extraño pero es mi primer sandwich, tengo que cogerle el punto
Es importante incluir una buena dosis de proteína en todas las comidas. Dos rebanadas de pan con una lonchita de pavo o de salmón nos asegura estar de vuelta en la cocina dentro de 30 minutos para hacer otro sandwich con dos rebanadas de pan y una miseria en medio. Lo correcto es aprovechar las rebanadas de pan para poner un montón de cosas en medio y que podamos comer el sandwich entre dos o por lo menos que no volvamos a la cocina a comer más pan hasta mañana o pasado.
Yo lo como sin huevo porque así se sostiene mejor, no tienes el lío de la yema y se come muy bien con las manos
Sandwich Club "a la mode"
Dos rebanadas de pan integral contundente y artesano
3 lonchas de bacon
6 lonchas de jamon cocido, lacón o pavo
2 lonchas de queso (el que más guste)
4 rodajas de tomate
Lechuga
1 huevo (a la plancha o en tortilla o cocido)
Mayonesa
Mantequilla para tostar el pan

domingo, 14 de agosto de 2011

Decimocuarto día de verano - The Waffle batter anomaly

Lo bueno de la ignorancia es .... todo, pero me pone nerviosa. Llegué a Bélgica con la idea premeditada de fijarme bien cómo hacen los vendedores callejero los gofres famosos.
Empecemos por el principio: nunca he probado un gofre hasta ahora. En América los venden congelados en cajas de 4 y 6 para hacer en la tostadora y son un desayuno habitual de los niños y los golosos con sobrepeso.
Mi idea inicial era que debía ser una masa similar a la de las toritas.
Casi.
Cuando me fijé en la masa que tienen los gofreros en Brujas y en Bruselas me dí cuenta rápidamente que tenía que ser una masa fermentada despacio, como un pan o un brioche. Al morder un gofre de los belgas resulta estremadamente ligero, como lleno de aire, mucho más ligero de lo que yo me esperaba. He de reconocer que una sorpresa positiva. Solo he probado una esquinita de un gofre ajeno así que tampoco tengo más que una instantánea impresión fugaz cuando menos.
Lo más parecido que había probado yo son esos barquillos que venden en paquetes con forma de gofre (los barquillos no los paquetes) y con sabor a vainilla muy finos y crujientes.
Lo primero que hecho al llegar a Madrid ha sido buscar recetas de gofres. Sabía antes de empezar que me encontraria con recetas cutres duplicadas de las tortitas ni parecidas a las de verdad. ¿Porqué pone la gente recetas malas? Eso significa que no se han probado o que se tiene muy poca vergüenza.
Esta que he conseguido, después de mucho buscar y husmear, encaja a la perfección
Yo no tengo gofrera, pero intentaré hacer algo con esta receta y reportaré los resultados. Estoy pensando en probar con una sandwichera. 
Estos son los de Lieja, los cuadrados son los Bruseleros. ¿Como se llama un natural de Bruselas?
Gofres belgas
375gr. de Harina de reposteria
135ml. de leche tibia
35gr de levadura de panadero
2 huevos y 1 yemas
1 pizca de sal
50grs de azucar avainillado
150gr. de mantequilla derretida
200gr. de azucar
Diluir la levadura con la leche tibia. Juntar con el resto de ingredientes y dejar reposar al menos 40 minutos. ahora en verano la levadura actua muy rápido.
Separa la masa en trozos y confeccionar bolas pequeñas. Calentar la gofrera y cocer las bolas.
Se puede sustituir el azucar avainillado por esencia de vainilla e incrementar la cantidad de azúcar.

jueves, 4 de agosto de 2011

Cuarto día de verano - Coches, cafés y calor

Mi coche, por lo visto, tiene unas piezas que se llaman inyectores y que, por lo visto, hay que cambiar a veces. Tantas cosas de los coches hay que cambiar a veces. Estoy segura de que es posible fabricar un coche cuyas piezas no haya que cambiar jamás, pero, igual que esa bombilla que lleva encendida 120 años, y que la industria no fabrica porque se acabaría la sociedad de consumo, el Dow Jones, los presidentes autonómicos, El McDonalds, las carreteras, los indignados y la felicidad, la industria automovilística no fabrica porque sería su propio fin, y vaya tontería, fabricar un coche para no tener que fabricar ninguno más.
Qué calor!
Los inyectores de mi coche no son eternos, por lo visto, así que he tenido pedir prestado un coche. El hombre encantandor que me trajo mi coche de repuesto vino a buscarme a casa y aprovechando el viaje, me siguió en su coche para que yo dejara mi coche en la puerta del taller. Luego le llevaba yo en su coche a su destino y a la vuelta, conduciendo yo su coche, pararía en la puerta del taller donde antes había dejado mi coche, para en un salto, meter el coche con inyectores caducos dentro del taller y seguir camino hasta casa en el coche prestado. 
Qué calor!
Pero al volver e intentar saltar de un coche a otro, me dijeron en el taller que no me cogían el coche hasta la semana que viene. Así que dejé mi coche en la puerta del taller y seguí camino en el coche de repuesto. Al día siguiente, me volví a subir en el coche de repuesto y paré en otro taller camino de la tienda donde tenía que comprar almendras para hacer una tarta que saldrá aquí dentro de poco, espero. En este taller me dijero que sí me cogían el coche en el momento para echar un ojo o dos a los inyectores no eternos. Así que fuí a la tienda y una vez con mis almendras en la bolsa, volví a a la puerta del primer taller a por mi coche. Dejé en su sitio el coche de repuesto y me llevé el primero al segundo taller donde sí me cogían el coche. 
Qué uñas!
De camino llamé a papá y le dije que fuera a buscarme en el coche rojo al segundo taller una vez hubiera dejado mi coche y me llevara a la puerta del primer taller, donde no me cogían el coche hasta la semana siguiente y así podría recoger el coche de repuesto y volver con él tranquilamente a casa. Espero que mi coche esté arreglado pronto y pueda devolver el coche al hombre encantador que me lo ha dejado para que me pueda llevar en él a buscar mi coche.
Qué calor!
Frapuccino de andar por casa
1/2 taza de café normal
1 café de cápsula
1/2 taza de leche desnatada
10 cubitos de hielo
sacarina líquida
Mezclamos todo en la batidora de vaso. En Starbucks cuesta 4 euros, en casa unos 40 céntimos; no engorda y es prácticamente igual.

domingo, 31 de julio de 2011

Yo confieso:

Que casi todo lo que falta de esta tarta me lo he comido yo.
Que está riquísima.
Que me encantan las tartas de estilo rústico-francés de fruta.
Que la masa quebrada hay que hacerla con manteca de cerdo si ha de quedar tan deliciosa y perfecta de textura como esta.
Que no es necesario, aunque sí deseable que la fruta sea orgánica.
Que por myu bien que me sepa la teoría, no siempre la pongo en práctica.
Que si bien las fotos no están mal, no acabo de conseguir lo que ando buscando. Igual que Bono.
Que me molesta que me copien, aunque no deja de ser un halago y un consuelo ver que hay mentes inferiores.
Que yo también copio.
Gallete aux prunes (Mode d'Emploi)
Se amasa la harina con la grasa (mitad de grasa que de harina, y de la grasa, la mitad manteca y la mitad mantequilla) algo de sal y algo de azúcar en la máquina a base de pulsaciones hasta ver que ha hecho una espcie de arena. Incorporamos agua helada despacio hasta que veamos que la masa empieza a separarse de las paredes. En ese momento sacamos de la máquina y juntamos la masa en un film y metemos rápido al frío en el conge. En unos minutos, amasamos rápido y fabricamos el círculo con algún molde y recortamos las sobras. Rellenamos con la fruta, doblamos el borde.
Se pinta la masa con huevo batido, se echan unos pegotillos de mantequilla, se espolvorea con azúcar y al horno. Una media hora a 180º. Se deja templar y se come.
No es una tarta muy dulce y tiene la estupenda acidez de la ciruela, así que admite muy bien algún acompañamiento dulzón como helado, nata o natillas.  
Resumen gráfico

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