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sábado, 12 de mayo de 2012

Rule Britannia

Lo que me gusta de los ingleses es:
Su prepotencia
su música
su naturalidad
su capacidad de adaptación
su falta de afectación
su sentido del humor
sus jardines
su BBC
su parlamento
su literatura
sus cocineros
su patriotismo
su incorrección política
sus pubs
su historia
sus tiendas
sus coches
su verde
su acento
Top Gear

Tartaletas rápidas de crema y frutas (Jamie Oliver)
1 paquete de hojaldre congelado
1 cucharada sopera de azúcar
1 cucharada sopera de canela molida
1 yogur griego o la misma cantidad de nata bien espesa
1 huevo
1 cucharada sopera de azúcar
frutas rojas para cubrir y azúcar glácé para espolvorear
En la lámina de hojaldre espolvoreamos la canela y el azúcar y la enrollamos. Cortamos 5 o 6 porciones y con cada porción haremos un disco fino, lo aplanamos por los dos bordes laterales y lo amasamos con un rodillo, además así, incorporamos en la masa el azúcar y la canela que hemos puesto.

Lo metemos en un molde individual de flan o de magdalena. Los metemos en el horno unos 15 minutos. Como consecuencia de haber alterado las dobleces del hojaldre, la tartaleta irá en todas direcciones al meterlas en el horno y eso las hace mucho más interesantes. En estos 15 minutos las sacamos y empujamos con una cuchara desde el centro para agrandar el hueco donde pondremos la crema. Mezclamos el yogur o la nata con un huevo entero y una cucharada sopera de azúcar, rellenamos las tarteletas y volvemos al horno;
las dejamos entre 5 y 8 minutos y apagamos, pero dejamos dentro las tartaletas un ratito, unos 10 minutos. Se pueden servir calientes, mmmmmmm riquísmas con la fruta o con caramelo o toffee. Son baratas, rápidas y deliciosas, todo el mérito de Jamie.

jueves, 3 de mayo de 2012

La primavera de nuestro descontento

Por fin huele a invierno por las mañanas y se ve el suelo brillante por la lluvia algunas noches, aunque en realidad, lo que tenemos encima es la primavera. Ha sido un invierno muy raro, con mucho calor y demasiados días primaverales. Quizá por eso la economía va como va, porque el tiempo se ha vuelto loco y ya nadie sabe dónde está ni qué hay que hacer. Yo, desde luego, tengo un despiste de mil demonios, no sólo por el tiempo y por la bolsa, sino por todo en general. A veces tengo la sensación de que me han metido el espíritu y la vida en la turmix y están haciendo mayonesa por dentro.
Brazo de Gitano Selva Negra
Bizcocho
4 huevos, separadas las yemas de las claras
5 cucharadas soperas de azúcar
80 grs de harina
pizca de sal
esencia de vainilla
60 grs de cacao en polvo
Así que para celebrar el desbarajuste, he hecho algo que no deja de ser un jaleo en sí mismo, medio bazo de gitano, medio tarta Selva Negra. No se me ha ocurrido nada mejor. Como tarta de invierno, contundente y con un puntíto de alcohol, medio postre primaveral con guindas y mermelada.
Relleno
150 ml nata
Azúcar y/esencia de vainilla para la nata
Guindas amarenas
Mermelada de cerezas
Licor de guindas o Kirsch

Separamos las claras de las yemas y batimos estas últimas con el azúcar hasta que queden bien espumosas y claritas. Incorporamos, si queremos un poco de esencia de vainilla. Tamizamos la harina con la sal y el cacao e incorporamos con cuidado para no bajar mucho el aire que hemos incorporado en las yemas.
Por separado batimos las claras a punto denieve e incorporamos a la mezca anterior. Lo extendemos en la bandeja del horno sobre papel engrasado y lo metemos a horno precalentado a 180º unos 12 minutos.
Sacamos el bizcocho del horno y casi al momente salpicamos con el licor y lo enrollamos sobre un trapo limpio espolvoreado con azúcar glas para darle la forma y que no se nos rompar al enrollarlo con el relleno.
Batimos la nata y añadimos tanta azúcar y vainilla como queramos. Estendemos las gindas y la mermelada sobre el bizcocho y encima ponemos la nata y enrollamos. 
Qué bonitas son las flores de la primavera. Yo tengo frío sin embargo y no me siento en absoluto primaveral, hasta estoy pensando en devolver un vestidito veraniego que he comprado hace no mucho.
Podemos cubrir el bizcocho de ganache, o de azúcar glacé o de nata. O dejarlo tal cual, que queda más ligerito. Y como España se va a ir al carajo, mejor ir aprendiendo a cocinar a la alemana y estar preparados. Aunque yo estoy pensando en emigrar a Oriente Medio, que parece más estable y más seguro.

lunes, 12 de marzo de 2012

El hambre y las ganas de comer

Parece que quien inventó la frase estaba pensando en nosotros. Y cuando digo nosotros me refiero a mi manada más inmediata que incluye no sólo a mi familia sino también a los seres vivientes con los que interactúo a diario. A algunos les quiero, a algunos les tolero y a otros ni lo uno ni lo otro.
En navidad Carmen se piñó con su coche y ha estado entre Pinto y Valdemoro casi un mes. Por fin hace bien poco volvió a su casa pidiéndole al camillero que no le tapara el sol en la cara por mucho que le cegara porque hacía dos meses que no veía la luz del sol. Otra persona próxima ha estado de baja dos meses de baja por un esguince (yo, debido a mi exageración sin límites me he pasado esos dos meses largos diciendo que la baja era por un padrastro); que digo yo que menos mal que trabaja sentada en una mesa hablando por teléfono, que si es futbolista no alcanzo a imaginar las consecuencias catastróficas a nivel planetario. Así va España y los médicos de la SS ayundando.
A la pobre Carmen le tienen que recolocar un clavo y a mamá ponerle una cadera nueva. La otra abuela de Pati está también en la pista de despegue y el día menos pensado nos dan una noticia en mitad de la noche.
Y ahora papá tiene un hígado defectuoso y cirrótico que le provoca varices en el esófago y que añade otra preocupación a la larga lista.
No voy a hablar de los resultado académicos de Pati sino de su infinita capacidad de whassapear y ver el mismo episodio de Phineas y Pherb una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez (ad infinitum), que también me hacen sufrir o de mi curro, que detesto y que me envilece personalmente y empobrece espiritualmente.... Aunque bien mirado, sí he hablado de todo ello, como siempre.
Y encima dice Cuchicuchi que es posible hacer una mousse de chocolate sólo con clara de huevo y cacao en polvo. (MY ARSE!!)

Yo digo que la mousse de chocolate lleva:
5 yemas de huevo
6 cucharadas soperas de azúcar
1 tableta de chocolate negro
Una pizca de sal
3 claras de huevo
250 ml de crema a medio montar
3 horas de nevera
Esta entrada de hoy no es otra cosa que un reto (echo de menos mis textos de derecho donde todo se expresa al revés de como debiera haciendo gala de la nula capacidad de redacción de los leguleyos y su infinita tendencia a la prosopopeya y el retruécano) para demostrar que las cosas ricas llevan azúcar, y grasa, y sal y todo lo que engorda y hace enfermar.
A pesar de ello, y como soy muy muy en el fondo un alma bondadosa y además cuchicuchi es una de mis poquísimas personas favoritas del mundo (tengo muchas novelas favoritas, pelis favoritas, platos favoritos, tiendas favoritas, árboles favoritos, instrumentos de cocina favoritos, pero personas... no tantas) le he retado a preparar algo "medianamente presentable" con clara y cacao. Yo haré la mía, la buena y se la daremos de comer a los gatos... a ver quién gana.
Perdón por tanto paréntesis.

lunes, 5 de marzo de 2012

Algunas verdades realmente incómodas

1. Las cremas no funcionan. Bueno, en realidad hay tres cosas que sí funcionan y ninguna de ellas cuesta más de 15 euros:
a. Filtro solar: la única prevención contra las arrugas.
b. Exfoliante: Alfa hidróxido o Beta hidróxido, levanta la capa córnea más superficial de la piel y deja una apariencia más tersa.
c. Retinol o retinoide: formas de vitamina A, único compuesto que ha demostrado en pruebas clínicas auténticas que reduce las arrugas.
Todo lo demás es una enorme mentira que mueve miles de millones de euros.
Retinol de farmacia, en varias concentraciones hasta el 1%, 13 euros

domingo, 19 de febrero de 2012

Fresas agridulces y amistad

Últimamente, y debido sobre todo a que le pongo unas letras casi a diario, he estado pensando en el significado de la amistad en general y en la de Carmen en particular. La nuestra no es una relación suave ni armoniosa y hemos tenido algún disgusto medio serio. Recuerdo al menos dos incidentes que pensé que serían insuperables. Uno por sentirme yo traicionada y otro en el que fui yo la apuñaladora. Aprovecho para decir que es mucho más duro herir que ser herido aunque al menos en el primero uno tiene el conocimiento de haber cometido un mal; en el segundo, te vas a casa con el corazón roto sin saber porqué.
Y pensando y urgando sobre esta cuestión he encontrado una definición del término "media naranja" que me ha encantado y que hila perfectamente con mi receta de hoy, por la naranja, por lo agrio y por lo dulce. Porque en ella encajo perfectamente lo que Carmencita, Juanma y Juan, y creo que Cuchicuchi tamién han significado para mí. Y por eso les tengo en mi esquinita preferida del corazón. Yo suelo expresarlo diciendo que estos chicos tienen mi devoción completa y para siempre porque ya me han demostrado la clase de gente que son. No hay nada que, pudiendo, yo no hiciera por ellos.
Fresas en gelatina de naranja sanguina y mousse de yogur con crujiente de avena
Fresas
Narajas sanguinas
Agar agar
Yogur
1 huevo
Azúcar
Galletas de avena

Las fresas pueden ir tal cual o se pueden macerar con un poco de azúcar y zumo de limón o vinagre. Preparamos la mousse de yogur batiendo la yema con azúcar hasta que monte, incorporamos el yogur y luego la clara a punto de nieve. Hacemos zumo con las naranjas, lo calentamos y le añadimos el agar agar.
Ponemos las fresas en el fondo, cubrimos con la gelatina líquida y en dos minutos habrá espesado y podemos cubrir con la crema de yogur. Espolvoreamos con las galletas machacadas.
Es un postre muy sencillo pero funciona y es resultón
Y esta es la famosa frase. Es de Elisabeth Gilbert, la autora de Eat, Pray, Love. El libro es un encanto, pero luego hicieron una película que no me atreví a ver porque está Javier Bardem y este señor me da alergia y además coincidió la crítica en que era una lástima de película,
Gilbert Quote
Mis almas gemelas han sido en realidad maestros, capaces de enseñarme mis defectos para cambiarlos y mis virtudes para aprovecharlas. Y luego está que yo soy una cabezona intransigente y torpe, pero eso es aparte.

lunes, 6 de febrero de 2012

Del proceloso mundo de la crema pastelera

o de las natillas o de la crema inglesa o como se le quiera llamar.
De toda la vida de dios, en casa se ha hecho la crema con leche, huevos, azúcar y harina. En esta proporción, 3 yemas de huevo por cada medio litro de leche y 1 cucharada de azúcar por cada yema de huevo.
A esto había que añadirle su palito de canela y su corteza de limón. O vainilla, o piel de naranja. O no.
Cambio de tercio:
Las fuentes del derecho son la ley, la costumbre y los principios generales del derecho. ¿Hasta ahí bien? Bien.
En casa de Moronatti, las fuentes del conocimiento son lo que diga mi madre por que lo dice ella y aquí paz y después gloria.
Y eso está muy bien, pero hay más maneras de hacer cremas y natillas. Y aunque cueste creerlo, algunas de ellas son incluso mejores.
La crema, si no ha de ser especialmente gorda (dungulu, que dice Moronatti) se puede (debe) hacer sin harina, que solo aporta espesor y calorías y corremos el riesgo de que sepa a harina cruda, de que haga grumos y hasta de que deje la crema áspera al paladar. Mejor no usarla. Y lo mismo de la maizena.
Otra cosa es que vayamos a usar la crema para rellenar una tarta y necesitemos que la crema aguante una capa de bizcocho encima y para eso necesitaremos añadir harina o fécula de maíz para dar una consistencia a la crema que nunca tendrá solo con yemas.
Eso sí, la proporción de yemas y leche ya no es la misma que la que incorpora harina. Necesitaremos 10 yemas para un litro de leche para hacer crema pastelera y 6 o 7 yemas por litro de leche para natillas.
Lo siguiente relevante en la preparción de cremas (lo mismo pasa con el zabaglione en Italia) es saber cuándo está hecha la crema. Lo primero es que este punto milagroso solo se aprende "haciendo", meneando la mezcla en el cazo a fuego lento o incluso al baño Maria. Y hay que andar fijándose en varias cosas. Dependerá si hemos generado mucha espuma al batir la leche con las yemas, porque esta espuma desaparece en el momento en que la mezcal emulsiona y engorda. Pero a veces no se genera mucha espuma y si hacemos natillas, el proceso es tan sutil que puede pasar desapercibido y hay que estar muy pendiente. Lo habitual es que nos digan que cuando podemos marcar una raya en el dorso de la cuchara y esta se mantiene, la natilla está lista.

Para mí el nombre es lo de menos y fabrico la crema tan espesa o tan ligera como quiero.
Nota importante: la base de una natilla o una crema es la emulsión, dos productos grasos convergen en un nuevo producto gelatinoso, igual que la mayonesa o la holandesa o el cuajado de limón (curd), también conocido como "la magia de la cocina". Es completamente indiferente hervir la leche si no es por el efecto de infusión con la canela o la vainilla. Es perfectamente posible preparar una crema en frio mezclando las yemas y la leche y luego poniéndolas al calor, o como yo hago muchas veces, no sólo para la crema sino para las muselinas saladas, poner la leche al calor e ir añadiendo yemas mientras se bate. También se puede hacer algo parecidó con una veluté de caldo. Ponemos un consomé a fuego lento y en el vamos incorporado mantequilla y yemas de huevo. Mi abuela hacía así la crema de consomé, una delicia que desde entonces no disfrutamos.

domingo, 29 de enero de 2012

Dice Carmen


A estas alturas del año Carmen llevaria dichas y hechas muchas cosas. Lamentablemente tuvo un accidente de tráfico y llevamos demasiado tiempo sin oírla. Yo, y muchos otros la echamos horriblemente de menos. Ni todo el chocolate del mundo nos alivia la pena de su falta. 

Base de las tartaletas
80 grs. de mantequilla
125 grs de harina
80 grs de almendra molida
50 grs de azúcar glacé
Sal
1 huevo
Mezclamos todo en el procesdor, enfriamos en la nevera y cortamos para enmoldar. Horneamos a unos 180º unos 20 minutos.
Crema del relleno
4 yemas de huevo
250 ml de leche
250 ml de nata líquida
2 cucharadas soperas bien cargadas de azúcar
1 ramita de vainilla.
Hervimos la leche y la crema con la vaina de vainilla. Apartamos e incorporamos con cuidado el chocolate rallado o fundido y las yemas con azúcar para que no se cuajen. Devolvemos al fuego suave y movemos hasta que espese sin que llegue a hervir. Templamos y metemos a la nevera varias horas hasta que termine de cuajar y enfríar.
Cobertura de ganache
250 grs de chocolate de cobertura derretido en tres cucharadas de agua.
Ojalá se ponga bien muy pronto
 
Y de mientras le dejaremos bocaditos de estas recetas y de otras cosas en su propio blog: http://espirituganadordecarmen.blogspot.com/

lunes, 29 de agosto de 2011

Vigesimonoveno día de verano - Como siempre el 29 de agosto, FELICIDADES TITINA!

Te hemos hecho un tartón que ni te lo imaginas. Y tú en el extranjero comiendo brownies.
Deberías estar aquí comiéndote este iceberg de chocolate!
Devil's Food Cake
1. Para el bizcocho
375 grs Harina + 1 cucharada sopera de leche en polvo
1 cucharada Sal
1 cucharada Bicarbonato sódico
150 grsMantequilla
100 grs Aceite vegetal de semillas
3 huevos
120 grs Azúcar moreno
120 grs Azúcar blanca
Café (1 cucharada sopera bien grande de instantáneo o 1 tacita de café de cápsula)
Cacao
Chocolate para fundir
Esencia de vainilla
2. Para el relleno
Nata líquida para montar (una cantidad alícuota)
1 paquete pequeño de Oreos
2 cucharadas de azúcar
3. Para la cobertura
150 grs Chocolate para fundir
100 grs Cacao
150 grs Queso philadelphia
350 grs Azúcar
250 grs Mantequilla
Relleno de Cookies&Cream.
Para hacer el bizcocho: Lo primero es preparar la mezcla del chocolate. Juntamos el cholate picado con el caco, la vainilla y el café de cápsula bien caliente y que se derrita. Si usamos café instantáneo, incorporamos el equivalente del café de agua hirviendo y movemos y dejamos reposar para que se deshaga bien el chocolate y el cacao y se temple la mezcla. Batimos bien la mantequilla y cuando esté bien cremosa incorporamos el aceite. Una vez todo junto añadimos los azúcares y después los huevos. Después los elementos secos de la harina con la sal y la levadura que alternamos con la mezcla de chocolate y leche. Una vez lista la mezcla repartimos en dos moldes y al horno 25 minutos a 180º. Yo he hecho uno más alto que luego he partido a la mitad y otro más fino que he dejado solo.
Para el relleno: Es muy sencillo, batimos la nata con el azúcar y si queremos un poquito de vainilla. Batimos hasta que esté cremoso, no queremos la nata muy batida y que quede muy sólida. Machacamos las Oreo y las juntamos con la nata. Hay que dejarlas reposar un rato para que la galleta se ablande un poco. Si no quedaría demasiado crujiente y seco.
No ha habido tiempo de decoraciones porque lo hice ayer y hoy era primer día de curro ahora vuelvo a la ofi, qué locura. Todos a comer tarta!!!
Para la crema de fuera batir todo con la batidora hasta que quede bien espeso. El azúcar hará que al contacto con el aire, la cobertura se seque y quede la tarta perfectamente cubierta. Hay que sacarla de la nevera un rato antes de comer para que no esté demasiado fria y dura.

domingo, 19 de junio de 2011

Al principio...

Al principio sólo había bizcocho casero, hecho con huevos de gallina. No que las gallinas tengan huevos, que los huevos los tiene Teresa. Pero las gallinas los ponen. Y no que Teresa tenga huevos, lo que tiene Teresa son las gallinas que ponen los huevos. Y las gallinas de Teresa corretean por el jandín y pican lo que puden y además comerán su avena y sus cereales, pero sobre todo serán gallinas bastantes felices (no como otras) y algún beneficio tiene, creo, comer animalitos que lo han pasado bien. No que me divierta andar por ahí comiendome a la gente, aunque sean de cuatro patas o con plumas, pero ya que todos vamos a acabar en el mismo sitio, por lo menos pasarlo bien en el mientras tanto. El que pueda al menos.
Y luego hubo mermelada de ciruelas, porque Teresa no sólo tiene gallinas felices que ponen huevos contentos, también tiene ciruelos que producen ingentes cantidades de ciruelas. Teresa tiene también un coche en el que puede ir a la tienda a comprar ingentes cantidades de azúcar y así hacer ingentes cantidades de mermelada, que luego reparte a diestro y siniestro. 
Aunque si algún beneficio tiene comer huevos felices, hijos de gallinas contentas, se deshace probablemente por el hecho, nada aconsejable de comer azúcar, y cuanto mayor la cantidad de azúcar peor para el cuerpo. Alguien se ha fijado en las fenomenales dentaduras de los niños moribundos de África? Los pobres no tienen qué llevarse a la boca, no saben lo que es un filete o una ensalada o un plato de brécol. comen un plato de mijo a la semana. Y tampoco ninguno de ellos sabe lo que es una caries y tienen los dientes más grandes y más blanco del hemisferio Norte. Irónico ¿no?

De todos los ingredientes, yo sólo he preparado aquí la crema pastelera y la nata. Lo demás ha sido un simple trabajo de ensamblaje. Tengo todavía una cantidad considerable de mermelada de ciruelas así que sigo pensando qué más puedo hacer con ella.
Blanco sobre blanco sobre blanco
Una capa de bizcocho, una capa de crema pastelera y la mermelada. Se puede coronar con crema o con helado o con merengue o directamente ponerse a trabajar con la cuchara. La recepción ha sido buena; felicidades Teresa.
Producto terminado
Más bien en proceso de ser terminado.

lunes, 6 de junio de 2011

La mejor versión de uno mismo

A mí me enseñaron que la única manera de hacer crema pastelera era cociendo la leche, rompiendo los huevos y separando las yemas, batir estas con azúcar y harina o maizena e incorporar luego la leche caliente en las yemas con cuidado y rapidez para no cuajarlas ni cortarlas. Las yemas se batían hacia la izquierda o la derecha pero sólo hacia un lado porque si se cambiaba se cortaban, igual que la mayonesa y el pil pil.
Con el tiempo he aprendido que la ropa que le queda bien a mi madre es la que le queda bien a ella, no necesariamente a mí. Y también he aprendido que se pueden mezclar los ingredientes de las cremas en órdenes distintos, que no pasa nada. Y he aprendido que las masas se cortan por el extraño efecto que creer que se va a cortar tiene en las masas. Desde que se murió mi abuela, a mi no se me ha cortado nada, por mucho que cambie de mano, de sentido, de velocidad o de cualquier cosa.
Crema Catalana
1 litro de leche entera
Cáscara de 1 limón
1 palo de canela
10 cucharadas soperas de azúcar
6 yemas de huevos felices de gallinas camperas
Una cantidad alícuota de harina o maizena
Caliento la leche, sin llegar a hervirla con el palo de canela y la cáscara de limón. Tapo el cazo y lo dejo reposar un par de horas. Incorporo la mitad del azúcar y muevo para deshacerla en la leche.
De los huevos separo las claras y voy echando las yemas en la leche a temperatura ambiente. A continuación con un colador incorporo dos cucharadas de maizena o el doble de harina. Añado el resto del azúcar. Ponemos la mezcla a fuego medio sin dejar de mover con una cuchara de madera para no incorporar aire a la mezcla. Veremos al cabo de unos minutos cómo la mezcla se espesa. Estará lista entonces. Templamos, repartimos en los ramekins o donde lo vayamos a servir y enfriamos. Antes de servir espolvoreamos azúcar y quemamos con soplete o plancha o bajo la salamandra del horno. Este es el orden que yo sigo para hacer cremas básicas y ahora siempre me salen bien.
Siempre es mejor encontrar lo que funciona para uno mismo. A veces tardamos 20 o 40 años en darnos cuenta de algo que muchos saben intuitivamente desde siempre. Oprah se pasó mucho tiempo imitando a Barbara Walters, hasta que un día se dió cuenta de que, para Oprah era mucho más fácil hacer de Oprah que de Barbara, y los resultados eran mejores. A la vista está.

Nota: Que no se me corten las cremas ni las mayonesas no significa que todo me salga bien. Sigo teniendo fallos que acaban en la basura porque no sirven ni para apurar con un café un domingo por la tarde.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Bueno

versión mousse
Esta es una receta que se haría más cómodamente en este invento diabólico llamado Thermomix. Porque el calor ayuda mucho.
Crema de kinderbueno
200 grs de avellanas ligeramente tostadas
300 grs de chocolate blanco
Se mete todo en la batidora y ya está. El calor producido por la fricción es suficiente para deshacer el chocolate y conseguir la textura deseada. Pero no cabe duda de que si tenemos una thermo le facilitamos la labor a las cuchillas.
Se puede usar para rellenar un bizcocho, para rellenar choux, para hacer una cremita ligera incorporando un poco de merengue y fabricar así unos pots que dar de merendar a los niños. Y se puede guardar en un tarro e ir robando chupetones cada vez que abres el armario. 
versión pot

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